“¡Cuando no tienes a Dios! | Sábado 29 abril, reflexión evangelio” (Escrito)

¡Cuando no tienes a Dios! | Sábado 29 abril, reflexión evangelio
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“¡Cuando no tienes a Dios! | Sábado 29 abril, reflexión evangelio” (Escrito)

Sábado II semana de Pascua, ciclo A. Jn (6,16-21) 

Hay una gran diferencia entre tener a Dios en mi vida y no tenerlo, una gran diferencia entre: Dios está presente y Dios está ausente.

El evangelio de ayer era el claro ejemplo de qué sucede cuando Dios está con nosotros, no es que se acaben los problemas, las dificultades, las crisis; Dios sabe solucionar juntos con nuestra colaboración esas crisis; lo poco que tenemos y se lo entregamos, Él lo multiplica; eso es cuando Dios está presente en nuestra vida.

El evangelio de hoy Jn 6,16-21 es el perfecto ejemplo para hablar de qué sucede cuando Dios está ausente en mi vida, cuando no incluyo a Dios en mi vida.

Cuenta el evangelio que inmediatamente después de la multiplicación de los panes, suben los discípulos a una barca para cruzar el lago; pero dice de inmediato, que Jesús no estaba ahí con ellos y que precisamente empieza a azotar una tempestad, un viento huracanado a esta barca, tanto así que existe el peligro de que se hunda.

Hice una diferencia entre: Jesús está presente y Jesús está ausente en mi vida. Si yo no incluyo a Jesús en la barca de mi vida, esa barca se verá azotada, y no tendré salvavidas que me puedan rescatar de esas tempestades. Si yo no incluyo a Jesús en mi vida, solo estaré remando con mis propias fuerzas.

 

Sin embargo, cuenta que, en medio de esta tempestad, Jesús se les presenta y les dice: “No teman”. Ese es el mensaje de Jesús, que te quiere dejar a ti también, que lees esta reflexión.

Aunque te hayas alejado de Dios, Él siempre está pendiente de ti, de tu barca, que no se hunda, que las olas de la tempestad no la destruyan; aunque tú no lo hayas incluido en tu barca, Él está esperando a que tu dirijas tu mirada hacia Él; aunque tú lo hayas excluido de tu barca, Él está pendiente de hacerte llegar a tu puerto seguro.

Preguntante: En la barca de mi vida, ¿está presente Dios, o, está ausente?, en la barca de mi matrimonio, ¿está presente, o está ausente?, en el trabajo que realizo, ¿tengo a Dios ahí, o, lo he sacado de mi trabajo?

 

La diferencia será en que Dios sabrá llevarnos a puerto seguro, en esas tempestades, esas dificultades de la vida.
El Señor te Bendiga.

Padre Sam

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